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Elegir cerraduras industriales o sistemas de bloqueo

Llave plana comparada con llave radial o circular
llave cerrojo

llave cerrojo

Hay en servicio muchos diseños de cerraduras; algunos tienen llaves planas de varios tipos mientras que otros incorporan llaves tubulares. Hay disponibles numerosas variantes de cada tipo ofrecidas por diferentes fabricantes. El nivel de seguridad general ofrecido por estos tipos de cerradura se define mediante cinco factores principales.

1) El número determinado de códigos de llave (o “diferencias de llave”) que ofrece la cerradura.

2) La resistencia física de la cerradura, i.e. su resistencia a ataques directos usando herramientas.

3) Su resistencia a abrirse con ganzúa u otras formas de manipulación.

4) La facilidad (u otros medios) con que es posible obtener llaves, tanto de manera legal como vía otras fuentes fraudulentas.

5) Si se requieren muchas de las cerraduras con llaves cortadas del mismo modo. Ciertos mecanismos son incorporados con más facilidad en una amplia variedad de cerraduras, lo cual permite abrir con una llave cerraduras de muchos tipos dentro de un juego (o “serie”).

Antes de elegir una cerradura se aconseja haber considerado cuatro aspectos principales.

1) Nivel de seguridad requerido

En primer lugar deberá aceptarse la realidad: la seguridad cuesta dinero. Una buena cerradura representa un firme elemento de disuasión, ofreciendo protección porque su penetración resulta difícil y lleva mucho tiempo. Es importante evaluar el riesgo. Por ejemplo, en usos industriales, con mucha frecuencia una cerradura sólo tiene que ser a prueba de manipulación indebida, de modo que no es necesario elegir el dispositivo más complejo; es probable que el precio, la facilidad de instalación y sencillez de uso sean más importantes que una seguridad absoluta.
A la inversa, podría requerirse proteger alguna cosa verdaderamente valiosa en un lugar carente de vigilancia, de modo que una cerradura capaz de resistir un ataque sostenido sería más apropiada porque haría que el delincuente invirtiera mucho tiempo en intentar la entrada y estaría en mayor peligro de que le atraparan con las manos en la masa.

2) Seguridad mecánica y resistencia al vandalismo
Algunas cerraduras se requiere que sean instaladas en un producto que va a ser sometido a ensayos contra ataques con el fin de obtener homologación de acuerdo con cierta norma relevante y es preciso que estos datos nos sea transmitidos al principio de cualquier solicitud de informes. Con mucha frecuencia, el modo en que una cerradura es instalada puede ayudar tanto a prevenir una entrada forzada como la resistencia intrínseca de la cerradura propiamente dicha. Una instalación correcta es indispensable para reforzar la propia resistencia integral de la cerradura.

Cuando se espera un ataque físico, será necesario tener cuidado especial en dispersar la mayor carga posible hacia las monturas y fuera de la propia cerradura. Por ejemplo una manija o cerradura tipo “tornillo” puede ser más resistente que su equivalente de levas en ciertas aplicaciones. Hay disponibles accesorios adicionales, tales como collares protectores, manguitos de refuerzo y tuercas de apoyo para incrementar considerablemente lla resistencia operacional de la cerradura.

3) Tipos y dimensiones
El tipo de cerradura requerido invariablemente se verá afectado por el tipo de cierre (puerta embisagrada, puerta corredera, tapa, etc.) el espacio disponible y las cargas previstas que deberá aguantar. En aplicaciones industriales, las más utilizadas son las cerraduras de levas en las cuales la llave hace girar una leva o fiador que se engranará detrás de un marco de puerta, o bien conjuntos de manija en T para afianzar puertas más grandes y pesadas que quizás involucren cierres estancos o bloqueo multipunto.

Las cerraduras tipo “tornillo” o perno o tiradores ahorran espacio porque aportan un encaje sumamente ajustado y seguro y no requieren espacio para el giro de una leva. Entre otras opciones se incluyen cerrojos de llave, cerraduras de pulsador, candados y productos especialmente diseñados para ciertos tipos de negocios o aplicaciones.

En este caso también debe considerarse el giro y la retirada de la llave, particularmente cuando se trata de cerraduras de levas. Muchos tipos tienen la opción de giro a 90° ó 180°, a izquierda o derecha y la posibilidad de que la llave pueda o no retirarse en su posición desbloqueada.

Por favor tengan en cuenta que todas las dimensiones imperiales incluidas en este sitio web son una conversión aproximada de su equivalente métrico y que no deberá confiarse en su precisión a la hora de seleccionar los productos. Previa solicitud podrán suministrarse dimensiones imperiales precisas para cualquier producto.

4) Configuración de llave
Básicamente hay tres opciones disponibles:

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llaves

llaves

Todas las cerraduras en un juego o “serie” tienen el mismo código de llave, i.e. la misma llave encaja en todas las cerraduras. Esto resulta conveniente cuando un gran número de cerraduras van a ser usadas por la misma gente, pero puede plantear un problema en el caso de pérdida o robo de una llave, porque es posible que ofrezca acceso fraudulento a todas las cerraduras en el mismo juego. Este punto flaco puede ser evitado especificando cerraduras reprogramables que permiten cambiar la combinación en el acto para restaurar la máxima seguridad en cuestión de segundos.

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llaves colores

llaves colores

Todas las cerraduras tienen diferentes combinaciones de llave, i.e. una llave de una cerradura no podrá encajar en ninguna otra del mismo grupo. Nota: normalmente el número total de combinaciones diferentes para un grupo de cerraduras determinado es limitado. Las cerraduras de precio económico con menos combinaciones pueden enviarse con números de llave duplicados y no haber sido verdaderamente cortadas de modo diferente.

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candados

candados

Normalmente usada en hoteles, esta es una llave “maestra” capaz de abrir todas las cerraduras en una serie, las cuales han sido también cortadas de acuerdo con diferentes combinaciones de llave.

Reprogramables
Estas son cerraduras con combinación recambiable, también denominadas Multi-code, U-Change o Varicode.

Un diseño de cerradura que ofrece varias combinaciones de llave independientes e intercambiables y dos tipos de llave: una de tipo “operacional” para abrir la cerradura y una llave de “cambio” para reprogramarla. Insertando la llave de cambio, el código de llave de la cerradura puede modificarse de manera fácil y rápida. Esto evita la necesidad de reemplazar numerosas cerraduras cortadas del mismo modo si se pierde o roba una llave o se pone en compromiso el código de la cerradura. Se utiliza con frecuencia cuando la cuestión es un gran movimiento de personal.

Una cerradura para cada puerta

Elegir e instalar una cerradura implica poner atención en las necesidades que tienes y el nivel de seguridad que ofrece el producto, para ello te presentamos algunos de los modelos más comunes y el uso que se les puede dar:

• Tubular.- Está compuesta por un sistema monobloc. El picaporte y la cerradura forman parte de un mismo mecanismo. Cuenta con un botón que permite cerrar la puerta desde el interior o un orificio en ambos lados para llave. Esta cerradura es habitual en el baño de la casa o en una habitación que se quiere cerrar por dentro. Eso sí, hay que tener cuidado porque el pestillo se puede enganchar y quedarnos encerrados en el cuarto.

• Embutidas o empotradas.- Se encajan en el lado estrecho de la puerta o canto. Se emplean sobre todo en puertas exteriores acorazadas, de madera o metálicas. Es el sistema más utilizado en las viviendas. Se abren mediante una manilla que se coloca en el interior y, al girar, retrae el pestillo. En el exterior queda el embellecedor, sin manilla. La principal ventaja es que no hace falta cerrar con llave para que la puerta quede bloqueada, aunque hacerlo aporta más seguridad. El mayor inconveniente es que la hoja se debilita debido a la necesidad de ahuecarla para instalar la cerradura.

• Sobrepuestas.- Cuando no es posible encajar una cerradura en la puerta porque ésta es demasiado estrecha (menos de 40 milímetros de grosor), la cerradura se coloca a la vista o sobre la propia puerta. Este sistema se utiliza comúnmente en las puertas exteriores (en un patio o jardín, por ejemplo) y se fija por el interior, que dispone de un tirador para abrir. No debilita la hoja pero el principal inconveniente es que resulta más fácil de forzar que otros modelos. Basta con quitar la cerradura, sin dañar el marco o la puerta, para que ésta se abra.

• Cerraduras de seguridad.- Puedes elegir las de embutir o sobreponer. Según las necesidades de seguridad, se colocan con un mayor o menor nivel de protección, con más o menos anclajes. Suelen contar con sistemas antiganzúa. Son cerraduras habituales en las puertas blindadas o dobles. Son muy prácticas en el hogar o en las casas de descanso, que están deshabitadas durante mucho tiempo.

• Cilíndricas.- Se emplean en las puertas exteriores, con un cilindro bombín (donde se introduce la llave) de pera o perfil europeo. Son las más frecuentes en una vivienda, pero también suelen instalarse en comercios, oficinas o edificios que exigen un nivel mayor de seguridad.

• Multipunto.- En puertas macizas o blindadas incrementan la seguridad gracias a los puntos de anclaje (de tres a cinco). Estos puntos se colocan tanto en el lateral como en la parte superior e inferior de la puerta. Así se consigue ‘engancharla’ al marco y dificultar el acceso de los delincuentes, aunque también será más caro abrirlas si olvidas las llaves y hay que llamar a un cerrajero. Estas cerraduras son un poco más caras.

• De Borjas.- Son más fáciles de forzar con una ganzúa, pero cuesta abrirlas con otros sistemas. Actualmente tienden a desaparecer, ya que cuando se desgastan son complicadas de duplicar y se enganchan más fácilmente.

• Electrónica o digital.- Son las más modernas. Se abren y bloquean con un código, una tarjeta o, incluso, la huella digital. Su uso todavía está limitado a edificios con medidas especiales de seguridad u hoteles, aunque también se pueden instalar en una vivienda y programarlas gracias a la domótica.